domingo, 15 de febrero de 2015

ROSARIO CENTRAL 1 - ARSENAL 3

Primera División A 2003/04 // Torneo Clausura 2004
16 de mayo de 2004

Rosario Central 1: Gaona; Ferrari, Raldes, Talamonti, Papa; Messera, Acuña, Irace; B. Schelotto; Vittí, Herrera. Suplentes: H. Castellano, G. Leonforte, L. Borzani. Cambios: ST, 25m Campora por Vitti, 32m Lorenzetti por Irace. DT: M. Russo.
Arsenal 3: Limia; Gandolfi, C. Ruiz, Casteglione, Bustamante; Hirsig, Esmerado, F. Di Alesio, Quinteros; Monroy, Calderón. Suplentes: L. Aguirre, D. Espínola. Cambios: ST, 11m C. Gómez por Monroy, 42m P. González por Quinteros, 43m Romero por Calderón. DT: J. Burruchaga.
Goles: PT, 12m B. Schelotto. ST: 18m Quinteros, 28m Calderón, de tiro libre y 40m Hirsig.
Amonestados: Talamonti, Papa (RC); Bustamante, Quinteros (A).
Expulsado: ST, 38m Messera (RC).
Arbitro: Angel Sánchez.
Estadio: Rosario Central.
Recaudación: $ 75.960.-


----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Publicaba Clarín Deportivo.

Incomodo, paciente, ordenado. Así es Arsenal. Nombres modestos, fútbol sencillo. Una cooperativa que, entre cifras millonarias y gastos opulentos, rinde sus frutos. Da pelea Arsenal. Y a su modo se permite convivir con el éxito. Claro: su mundo se construye entre números y proyecciones moderadas. Nadie se permite gastar a cuenta. Y todos se llevan su parte del pozo.
El equipo, además, está seguro del libreto que maneja. De lo contrario es imposible ser tan prolijo y tozudo. Ayer, en Rosario, jamás perdió la linea. Ni aún en los peores momentos, cuando la derrota se acurrucó de su lado. Si hasta parecía conforme con ese 1 a 0 cortito y apretado que le permitía a Central reconciliarse con su gente tras la amarga despedida de la Libertadores.
Un párrafo aparte para la realidad de los rosarinos. El adiós a la competencia internacional, sumado al efecto achique que proponen sus dirigentes, parece que marca el punto final de un ciclo. Que en el futuro podrá incluir o no a Miguel Russo pero que, se descuenta, dejará en el camino a la columna vertebral del equipo. Y sus jugadores parecen sentir esa realidad que trasciende los escritorios para instalarse decididamente en el campo de juego.
La derrota ante Arsenal es una prueba de ello. Se descontroló en un momento clave del partido. Y lo pagó muy caro. Parecía que el planteo cerrado y sin lujos del adversario podría maniatarlo. Logró quebrarlo cuando apenas se jugaban 12 minutos con una ajustada definición del mellizo Gustavo. Tenía todo a favor. Sin embargo, lo dilapidó en un segundo tiempo de arrebato y desconcierto. Cerrar espacios, acumular gente, pelear la posesión de la pelota en el medio, fue la orden que los esforzados muchachos de Burruchaga cumplieron a la perfección. Si hasta el gol de Central pareció estar dentro de sus cálculos. Es más: en ese primer tiempo de lucha y despliegue, donde comenzó a convertirse en figura Hirsig -ganó casi siempre por el carril derecho-, la visita tuvo tres chances para empatar.
No pudo ser, es cierto, pero jamás se descontroló. Era cuestión de esperar. Y de cerrar con precisión aquellas situaciones que se le presentaran frente al arco de Gaona. Cuando Central parecía comprometerse con el juego, soltando a los laterales y creciendo a partir de la posesión de la pelota, llegó la primera estocada de Arsenal. Quinteros, con un derechazo cruzado, capitalizó la primera llegada de su equipo en esa segunda parte. Central se obsesionó con el gol. Y ese fue su peor pecado. En lugar de avanzar, atropelló. Fue ciego, con la guardia baja. Y le dejó el terreno servido a su rival para que lo liquidara en una contra.
Llegó el segundo tras una precisa definición de tiro libre de Calderón y el delantero, con la compañía de Christian Gómez -ingresó cuando el equipo perdía y fue decisivo para terminar de ganar la pulseada en el medio-, comenzaron a martirizar al fondo de Central. Parecía condenado el local, que además sufrió la expulsión de Messera. El tanto de Hirsig, tras una rápida contra, fue la sentencia que esperaba Central para bajar los brazos. Fue 3 a 1. Un premio para el fútbol cooperativo de Arsenal. Que no luce, es cierto. Pero que con una mínima inversión, consigue máxima rentabilidad.



Calderón festeja su gol 200 de su carrera profesional. Hizo el segundo, de tiro libre.

No hay comentarios:

AQUEL ASCENSO DEL 86

30 años del ascenso a la B metropolitana. En la cancha de Banfield, Arsenal derrotaba a Ituzaingó, por 3 a 2, y de esta m...